
lunes, 13 de abril de 2026
Oportunidades para Argentina en Asia
Asia no es un mercado uniforme ni una apuesta sencilla, pero tiene oportunidades reales para Argentina. Cuáles son y qué hace falta para aprovecharlas.
Entrevistado por Guillermo Lattanzi en Radio UB
El 13 de abril de 2026, Guillermo Lattanzi me convocó a Radio UB para analizar un tema que suele abordarse con más entusiasmo que rigor: las oportunidades de Argentina en Asia. Lejos de los titulares sobre el "giro asiático" o la promesa indiscriminada de nuevos mercados, exploré qué diferencias estructurales existen entre los distintos mercados de la región —China, India, Vietnam, Japón, Corea del Sur, el Sudeste Asiático— y qué capacidades concretas necesita desarrollar Argentina para que ese vínculo sea estratégico y no meramente oportunista. Como especialista en política exterior con investigación en Oxford y experiencia en foros del G20 y la OCDE, ofrecí una lectura que distingue entre las oportunidades que ya existen y las condiciones institucionales y diplomáticas que todavía faltan.
Argentina y Asia: por qué el entusiasmo no alcanza y qué hace falta en serio
Cuando se habla de Asia en el debate de política exterior argentina, suele cometerse el mismo error de partida: tratar a la región como si fuera un mercado uniforme. No lo es. Las diferencias entre China, India, Vietnam, Indonesia, Japón y Corea del Sur en términos de estructura de demanda, marcos regulatorios, canales de entrada y sensibilidades diplomáticas son tan grandes que una estrategia que funciona para uno puede ser irrelevante o contraproducente para otro.
El caso chino es el más desarrollado, pero también el más mal entendido. Argentina ya tiene con China una relación comercial significativa —soja, carne, litio— pero estructuralmente asimétrica: exporta commodities e importa manufacturas y tecnología. Ese patrón no es malo en sí mismo, pero se vuelve problemático cuando no hay una agenda deliberada para subir en la cadena de valor. El swap de monedas con el Banco Popular de China, las negociaciones en torno al Corredor Bioceánico y los contratos de infraestructura energética son instrumentos que existen, pero que requieren una diplomacia económica más sofisticada de la que Buenos Aires ha desplegado históricamente.
India es el caso con mayor potencial subutilizado. Con una clase media de más de 400 millones de personas, una demanda creciente de alimentos procesados, proteínas y energía, y una política exterior que deliberadamente diversifica proveedores para no depender exclusivamente de China o Occidente, Nueva Delhi ofrece a Argentina algo que Pekín no: la posibilidad de construir una relación sin los desequilibrios estructurales del vínculo sino-argentino. El problema es que la presencia diplomática y comercial argentina en India es mínima, y la imagen-país prácticamente inexistente en el mercado indio.
El Sudeste Asiático —Vietnam, Indonesia, Tailandia, Filipinas— es la tercera gran oportunidad, especialmente para el sector agroalimentario y para productos con denominación de origen o valor agregado regional. Son economías que crecen sostenidamente, que están integrando cadenas de valor regionales bajo el paraguas del RCEP, y que buscan activamente diversificar sus importaciones de alimentos. Argentina aparece en ese radar como proveedor confiable de proteínas, pero casi no tiene presencia institucional en la región.
Lo que falta no es tanto voluntad política como arquitectura.
Argentina necesita una red consular y comercial rediseñada para Asia, con perfiles técnicos que hablen mandarín, hindi o bahasa; necesita acuerdos de facilitación comercial que reduzcan los tiempos de certificación sanitaria y fitosanitaria; y necesita una narrativa-país coherente que no cambie con cada cambio de gobierno. Esas tres cosas son más aburridas que un "giro asiático", pero son las que determinan si las oportunidades se convierten en exportaciones o quedan en declaraciones de intención.
Si tu medio necesita análisis sobre la inserción internacional de Argentina, política comercial o geopolítica del Indo-Pacífico, puedes contactarme aquí.
